Autor: Alejandro Pascual Mellado
Érase una vez una historia de navidad que se contó como leyenda de padres a hijos desde antaño hasta ahora:
Había una vez un pueblo adentrado en las inmensas montañas que pocos turistas conocían, ya que no solo estaba bien escondido, sino que también estaba a extremas temperaturas bajo cero a lo largo del año. Era un pueblo pobre, agrícola y ganadero, pero en navidades parecía olvidar sus penas y se alegraba.
Se me ha olvidado contar que era antes de la leyenda de Santa Claus, pero aún así recibían regalos en esta época. No grandes regalos, pero suficiente como para dar alegría al pueblo. Pero ¿quién repartía los regalos y la felicidad al pueblo?
Los comerciantes también recibían regalos pero no les hacía la más mínima gracia, porque los regalos que se repartían eran semejantes a los que ellos vendían, por lo que la clientela disminuía. Así que unas navidades se decidieron reunir para encontrar
a este sospechoso, montaron guardias nocturnas para encontrarlo.
Pero cuando le tocó el turno a Nicolás el artesano, en cuanto se durmieron los demás tendederos, fue a su casa y con varios sacos fue repartiendo los regalos, y sí, era Nicolás el hombre de la navidad, como solían llamar a ese individuo los lugareños. A la mañana siguiente los tendederos del lugar le cantaron las cuarenta Nicolás, porque fue en su turno cuando actuó el hombre de la navidad, pero con tanto alboroto la montaña rugió con unos temblores fortísimos, cuando se escuchó:
-!!!!!!!!Avalanchaaaaaaaaaaaaaa!!!!!!!!!!
Había una fuerte avalancha que se dirigía hacía el pueblo, todos los hombres, niños, mujeres y animales de compañía se montaron en carros de caballos huyendo despavoridos de tal fenómeno. Todos menos Nicolás, él fue a por los planos de juguetes, ropas y demás regalos navideños, cuando salió no le dio tiempo a abrir la puerta antes de que la nieve le derrumbara.
Varios años después, el pueblo, situado en otra zona, había olvidado al hombre de la navidad porque ya no recibían sus regalos, los tendederos vendían regularmente todo el año y la alegría era una cosa que hacía tiempo que se había olvidado.
Pero de repente, un año en navidad volvieron los regalos con mejor calidad, y notas en la que ponía:
"Para mis fieles amigos del pueblo, el hombre de la navidad era yo, ya morí en mi vida mortal y alcanzé una vida celestial, ahora yo, Santa Claus, reparto al mundo entero, en mi próxima vida eterna nunca os olvidare, hohohohohohohho
Firmado:San Nicolás."
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domingo, 16 de diciembre de 2012
lunes, 29 de octubre de 2012
El terror de Transilvania
Autor: Alejandro Pascual Mellado
Había una vez un pueblo que vivía atormentado por un castillo con un patriota un tanto particular, un..., un..., un..., un vendedor de seguros, te quema la sangre con sus seguros de vida y con el seguro del coche. Una vez que le abrías la puerta no se separaba de tí hasta que no te interesabas, si lo denunciabas a la policía, no podían con él, las balas las derretía, las porras las dormía, y a los policiás, me da miedo de contarlo, les dejaba sin blanca.
Hasta que un día llegó el mayor de los tacaños al pueblo, le hablaron del vendedor y de su castillo, y él dijo que lo vencería a cambio de que compraran un regalo de aniversario a su mujer. El valiente tacaño se dirigía al castillo para derrotarlo, contaba con una cartera llena de dinero de plástico que serviría de cebo, unos monederos vacíos y un arma secreta con la que no contaba nadie.
Cuando llegó a las puertas del castillo, a pesar de su decisión de no comprar seguros, tenía miedo por la jaqueca que podría producirle este vendedor, a pesar de los innumerables vendedores que había derrotado, el de Transilvania parecía ser diferente, parecía ser un ser del inframundo con la capacidad de hacer comprar a cualquiera. Pero el tacaño no se retiró, siguió hacía delante y cuando llegó al jardín se encontró con algo que le puso los pelos de punta, carpetas repletas de seguros carísimos y lo peor de todo es que estaban sin las cadenas.
Había dos que por suerte dormian, así que el jardín fue fácil de bordear, cuando llegó al castillo el vendedor estaba justo delante suya, así que le lanzó sus carteras vacías y mientras se ahogaba sacó las más poderosa arma, el arma secreta, un finiquito, cuando se lo a cerco lo mató ¿O no? Y todos felices.
Había una vez un pueblo que vivía atormentado por un castillo con un patriota un tanto particular, un..., un..., un..., un vendedor de seguros, te quema la sangre con sus seguros de vida y con el seguro del coche. Una vez que le abrías la puerta no se separaba de tí hasta que no te interesabas, si lo denunciabas a la policía, no podían con él, las balas las derretía, las porras las dormía, y a los policiás, me da miedo de contarlo, les dejaba sin blanca.
Hasta que un día llegó el mayor de los tacaños al pueblo, le hablaron del vendedor y de su castillo, y él dijo que lo vencería a cambio de que compraran un regalo de aniversario a su mujer. El valiente tacaño se dirigía al castillo para derrotarlo, contaba con una cartera llena de dinero de plástico que serviría de cebo, unos monederos vacíos y un arma secreta con la que no contaba nadie.
Cuando llegó a las puertas del castillo, a pesar de su decisión de no comprar seguros, tenía miedo por la jaqueca que podría producirle este vendedor, a pesar de los innumerables vendedores que había derrotado, el de Transilvania parecía ser diferente, parecía ser un ser del inframundo con la capacidad de hacer comprar a cualquiera. Pero el tacaño no se retiró, siguió hacía delante y cuando llegó al jardín se encontró con algo que le puso los pelos de punta, carpetas repletas de seguros carísimos y lo peor de todo es que estaban sin las cadenas.
Había dos que por suerte dormian, así que el jardín fue fácil de bordear, cuando llegó al castillo el vendedor estaba justo delante suya, así que le lanzó sus carteras vacías y mientras se ahogaba sacó las más poderosa arma, el arma secreta, un finiquito, cuando se lo a cerco lo mató ¿O no? Y todos felices.
domingo, 30 de septiembre de 2012
La historia de las historias
Autor: Alejandro Pascual Mellado
Érase una vez una mujer, la cual se estaba volviendo loca, y el porqué es una sencilla respuesta, su madrastra no paraba de darle órdenes:
- Que si limpia esto, que si cocina aquello, que se te ha olvidado lo uno o lo otro.
Vamos, un sueño hecho realidad.
Pues bueno, esa afortunada no soy yo. Yo soy una joven cazadora con un leal compañero, llamado, el perro con escopeta. Como su nombre dice lleva una escopeta, y es un perro. Su antiguo dueño, el marqués de Caravanas, lo cambió por un anillo de boda para su esposa, a la cual siete días después intercambió por el cromo de negracarbón y los siete redonditos, el último de la colección ugly princcess.
Yo cazo para alimentar la boca de mi pobre madrastra que está muy enferma, ella me rescató de las garras de Hánsel y Gretel, que se comieron a mi padre y a la bruja. Le debo la vida a esa mujer, y la causa de su enfermedad, es que un día, cuando salió de pesca y Tiburón estornudó a Pinocho que tenía la gripe A, se la contagió.
Cuando voy de caza con el perro con escopeta me siento muy segura, ya que es un cazador nato y tiene más puntería que cualquier otro tirador. Hoy habíamos cazado un jabalí, pero para mi sorpresa mi madrastra estaba con unos guardias que me apuntaban. Me dijo que me había vendido a la ley por un crimen que cometí hace muchos años.
A mi perro lo decapitaron y a mí me encerraron de por vida. Mi madrastra me enmarañó, me embrolló, me clavó un cuchillo por la espalda. Nunca se lo perdonaré.
A los muchos años escapé, y un hada madrina me dijo que era el espíritu de mí padre:
-¿Cómo es que siendo hombre pareces mujer?
-Porque en esta historia no estaba el papel de hado madrino y el director no lo quería cambiar.
De repente desapareció y me convirtió en una veinteañera, me devolvió mi juventud y al perro con escopeta.
Y todos fuimos felices.
Érase una vez una mujer, la cual se estaba volviendo loca, y el porqué es una sencilla respuesta, su madrastra no paraba de darle órdenes:
- Que si limpia esto, que si cocina aquello, que se te ha olvidado lo uno o lo otro.
Vamos, un sueño hecho realidad.
Pues bueno, esa afortunada no soy yo. Yo soy una joven cazadora con un leal compañero, llamado, el perro con escopeta. Como su nombre dice lleva una escopeta, y es un perro. Su antiguo dueño, el marqués de Caravanas, lo cambió por un anillo de boda para su esposa, a la cual siete días después intercambió por el cromo de negracarbón y los siete redonditos, el último de la colección ugly princcess.
Yo cazo para alimentar la boca de mi pobre madrastra que está muy enferma, ella me rescató de las garras de Hánsel y Gretel, que se comieron a mi padre y a la bruja. Le debo la vida a esa mujer, y la causa de su enfermedad, es que un día, cuando salió de pesca y Tiburón estornudó a Pinocho que tenía la gripe A, se la contagió.
Cuando voy de caza con el perro con escopeta me siento muy segura, ya que es un cazador nato y tiene más puntería que cualquier otro tirador. Hoy habíamos cazado un jabalí, pero para mi sorpresa mi madrastra estaba con unos guardias que me apuntaban. Me dijo que me había vendido a la ley por un crimen que cometí hace muchos años.
A mi perro lo decapitaron y a mí me encerraron de por vida. Mi madrastra me enmarañó, me embrolló, me clavó un cuchillo por la espalda. Nunca se lo perdonaré.
A los muchos años escapé, y un hada madrina me dijo que era el espíritu de mí padre:
-¿Cómo es que siendo hombre pareces mujer?
-Porque en esta historia no estaba el papel de hado madrino y el director no lo quería cambiar.
De repente desapareció y me convirtió en una veinteañera, me devolvió mi juventud y al perro con escopeta.
Y todos fuimos felices.
sábado, 5 de mayo de 2012
El dragón fugitivo
Autor: Alejandro Pascual Mellado
Había una vez un mundo en el que habitaban dragones de todos los colores, blancos, negros, azules, morados, turquesas, rosas, verdes, arco iris, grises y rojos, sobre todo rojos.
Cada color contenía una personalidad diferente: rosa era el color del amor, negro, el del odio, arco iris, no tenían nada propio, eran de todo un poco, etc. Pero había uno que era único en su color, era dorado, sí, tal y como te lo estoy diciendo, dorado. Los dragones eran bastante celosos en general, por lo que lo encerraron en una cámara hecha de dragonía, el mineral que
anula los poderes de cualquier dragón conocido.
Un buen día se dio cuenta de que él era un dragón que no se conocía, así que pensó que la dragonía no le afectaría, pero como desde que era un cachorro lo tenían allí encerrado y sólo le habían dicho lo que era la dragonía pues no sabía usar sus poderes.
Pero desde ese día lo intentó e intentó hasta que le saliera fuego o agua, pero no consiguió nada. Como el rey, rojón rojitus vigésimo tercer rey de los reyes de los bosques rojos, llamémoslo rey por no perder tiempo, se enteró de que doratus intentaba escapar, ordenó su ejecución dentro de tres días.
Cuando doratus, el dragón dorado, se enteró de lo que íba a pasar, se puso a pensar que hacer y estuvo los tres días así, piensa que te piensa y para escapar había ideado sólo un plan, era conmover al rey y al pueblo diciendo las palabras siguientes:
-Porfa, no me matéis.
Pero lo metieron en la horca, e ideó el plan b, él no era normal, era diferente, por lo que su poder sería diferente así que de su boca salió un aire dorado que convirtió en oro a los guardias y a las cadenas que lo sujetaban, por si eso fuera poco, él podía atravesar el oro, por lo que salió volando, pero el rey activó la barrera de dragonía y él se lanzó contra ella y la reventó y salió de allí surcando los cielos.
Cuando él ya estaba bien lejos de aquel reino, lo atraparon unas redes de un material que él no conocía, lo atraparon y durmieron y cuando despertó estaba en un hospital en la sala de operaciones y al preguntar dónde estaba de nuevo le durmierón pero esta vez el pinchazo le dolió menos y cuando volvió a despertar, esta vez en una cómoda cama, lo primero que vió fue una pequeña dragona que le dijo:
-Tito, por fin despiertas.
-¿Tito?- se pregunto doratus.
-Sí, tu eres mi tito, el hermano de mi padre.
-Pero qué hablas, niña, yo no tengo familía, aunque es la primera vez que veo a un dragón con mi mismo color ¿Sabrías decirme cuál es mi personalidad?
-La que tengas ¿lo de los colores y las personalidades? son una farsa tremenda. Los dragones son como quieran, pero muchos se rinden a los pensamientos de rojón. Pero los de color dorado somos lo que nos viene en gana. Aunque no nos dejamos ver porque nos atacarían y destrozarían. Eso sí, a nosotros la dragonía no nos afecta.
-¿Y qué es el material que me habiés lanzado?
-Doratón que afecta a cualquiera.
-Por cierto ¿y tu padre?
-Aquí, mira.
-Hermano.
-Hermano.
-Tú eres el rey de los dorados porque eres el mayor de la realeza actual ¿nos podrías dirigir en la batalla?
-Sí.
Entonces doratus y su pueblo atacaron y vencieron.
Había una vez un mundo en el que habitaban dragones de todos los colores, blancos, negros, azules, morados, turquesas, rosas, verdes, arco iris, grises y rojos, sobre todo rojos.
Cada color contenía una personalidad diferente: rosa era el color del amor, negro, el del odio, arco iris, no tenían nada propio, eran de todo un poco, etc. Pero había uno que era único en su color, era dorado, sí, tal y como te lo estoy diciendo, dorado. Los dragones eran bastante celosos en general, por lo que lo encerraron en una cámara hecha de dragonía, el mineral que
anula los poderes de cualquier dragón conocido.
Un buen día se dio cuenta de que él era un dragón que no se conocía, así que pensó que la dragonía no le afectaría, pero como desde que era un cachorro lo tenían allí encerrado y sólo le habían dicho lo que era la dragonía pues no sabía usar sus poderes.
Pero desde ese día lo intentó e intentó hasta que le saliera fuego o agua, pero no consiguió nada. Como el rey, rojón rojitus vigésimo tercer rey de los reyes de los bosques rojos, llamémoslo rey por no perder tiempo, se enteró de que doratus intentaba escapar, ordenó su ejecución dentro de tres días.
Cuando doratus, el dragón dorado, se enteró de lo que íba a pasar, se puso a pensar que hacer y estuvo los tres días así, piensa que te piensa y para escapar había ideado sólo un plan, era conmover al rey y al pueblo diciendo las palabras siguientes:
-Porfa, no me matéis.
Pero lo metieron en la horca, e ideó el plan b, él no era normal, era diferente, por lo que su poder sería diferente así que de su boca salió un aire dorado que convirtió en oro a los guardias y a las cadenas que lo sujetaban, por si eso fuera poco, él podía atravesar el oro, por lo que salió volando, pero el rey activó la barrera de dragonía y él se lanzó contra ella y la reventó y salió de allí surcando los cielos.
Cuando él ya estaba bien lejos de aquel reino, lo atraparon unas redes de un material que él no conocía, lo atraparon y durmieron y cuando despertó estaba en un hospital en la sala de operaciones y al preguntar dónde estaba de nuevo le durmierón pero esta vez el pinchazo le dolió menos y cuando volvió a despertar, esta vez en una cómoda cama, lo primero que vió fue una pequeña dragona que le dijo:
-Tito, por fin despiertas.
-¿Tito?- se pregunto doratus.
-Sí, tu eres mi tito, el hermano de mi padre.
-Pero qué hablas, niña, yo no tengo familía, aunque es la primera vez que veo a un dragón con mi mismo color ¿Sabrías decirme cuál es mi personalidad?
-La que tengas ¿lo de los colores y las personalidades? son una farsa tremenda. Los dragones son como quieran, pero muchos se rinden a los pensamientos de rojón. Pero los de color dorado somos lo que nos viene en gana. Aunque no nos dejamos ver porque nos atacarían y destrozarían. Eso sí, a nosotros la dragonía no nos afecta.
-¿Y qué es el material que me habiés lanzado?
-Doratón que afecta a cualquiera.
-Por cierto ¿y tu padre?
-Aquí, mira.
-Hermano.
-Hermano.
-Tú eres el rey de los dorados porque eres el mayor de la realeza actual ¿nos podrías dirigir en la batalla?
-Sí.
Entonces doratus y su pueblo atacaron y vencieron.
domingo, 18 de diciembre de 2011
Una Navidad muy extraña
Autor: Alejandro PascualHabía una vez un niño que no creía en la Navidad, tenía diez años y se llamaba Jesús.
Era Nochebuena cuando su familia decidió ir a casa de sus abuelos. A las nueve Jesús salió de su casa con sus padres.
Cuando llegaron estaba toda su familia allí : tíos, primos, abuelos...pero a la que primero fue a darle un beso fue a su Nintendo DS, que se había dejado allí hace dos días. Más tarde y después de haber jugado tres horas al “DETRUCTOR DE MUNDOS” le entró un poco de hambre y decidió comer algo, cuando entró en el salón (donde estaba la comida) toda su familia estaba cantando y bailando. Intentando pasar desapercibido, fue a coger dos o tres aceitunas; su intento de pasar desapercibido falló, su primo de ocho años intervino y dijo:
(Primo); Oye, ¿por qué no jugamos a algo?
(Jesús): Porque no quiero, ¡ODIO LA NAVIDAD!
(Primo): Eso es mentira, el año pasado y el anterior la adorabas.
(Jesús) Tú las dicho, el año pasado, no este.
Esa noche, mientras dormía Jesús, Santa Claus o más bien conocido como PAPÁ NOEL, dejándose ver por primera vez, despertó a Jesús:
(Papá Noel): Jesús ,despierta , Jesuuuús.
(Jesús): ¿Quién es?
(Papá Noel): Soy Papá Noel y necesito tu ayuda para salvar la navidad.
(Jesús): Ah, hola, qué tal (se vuelve a dormir)
Mientras tanto en el polo norte, los duendes comentaban la situación.
(Duende): ¿Y este es el supuesto héroe de la navidad? ... ¡Ay qué risa María Luisa!
(Mª Luisa) ¿ Qué te pasa conmigo? ¿Eh?
(Duende): Nada, Mamá Noel.
Volviendo a la habitación de Jesús :
(Jesús): Ah, eres Papá Noel
(Papá Noel) Tranquilo, no te va a pasar nada, pero si no crees en la Navidad nadie creerá jamás y la navidad solo será un lejano recuerdo. Porque tú eres el espíritu de la navidad, y si no crees en la navidad se extinguirá.
A la mañana siguiente Jesús ya creía otra vez en la Navidad.
Colorín colorado este cuento solo ha empezado.
lunes, 14 de noviembre de 2011
miércoles, 2 de noviembre de 2011
Dos viejos amigos zombis
Autor: Alejandro PascualÉrase una vez dos viejos zombis: "Zombolo" y "Zomboco". Un día se encuentran en el paseo "zombílico" y se dicen:
Zombolo: Hola Zomboco, ¡cuánto tiempo sin vernos!
Zomboco: Hola ¿cómo te va la vida de muerto?
Zombolo: Bien , oye ¿quieres quedar conmigo a las 2:00 para comer en barzombie?
Zomboco: ¡Vale, dicen que ahí sirven unos cerebros de muerte!
Los dos viejos amigos se van a sus casas.
Zombolo en su casa a las 12:30 : Voy a vestirme con... mi camisa de sesos cerebrales.
Zomboco en su casa a las 12:30: Voy a prepararme con... mi sombrero de cerebros dibujados, si fuesen de verdad me los comería je,je,je.
A las 2 de la tarde se encuentran los amigos:
Zombolo: Hola, ¡qué sombrero tan bonito!
Zomboco: Hola, ¡qué camiseta tan bonita!
De repente entran 26 zombis armados diciendo uno de ellos: ¡Esto es un atraco,
dadnos todo el dinero!
Entonces los dos amigos cogen sus cuchillos matan a los malos, pero acaban en el hospital destrozados.
Al cabo de 5 meses salieron del hospital, y el líder de la banda de malos sobrevivió y escapó de la cárcel.
Zomboco y Zombolo no lo sabían y paseando una noche........los raptó y los llevó a un almacén abandonado en medio de ninguna parte.
Cuando llegaron a ese almacén, el líder dijo:¡Este es vuestro fin y...MI VENGANZA!
Y de repente aparece Zombieman, salva a los amigos y acaba con el malo.
sábado, 28 de mayo de 2011
Rimavera: poesías
Estas son las poesías que la clase de 4º B escribió para Rimavera.
de Carmen (es un acróstico, leed seguidas la primera letra de cada verso):
Málaga
Málaga bonita, sus flores, sus biznagas.
Asombrosa playa preciosa.
La feria, no cualquiera, la de Málaga.
Antonio Banderas, Picasso.
Gastronomía insólita.
Anda mi Málaga ¡Málaga, qué caso!
de Adrián:
Los instrumentos
Los instrumentos me gustan
alegran a todos el día
con sus bonitos acordes
y sus preciosas melodías.
Me gusta la guitarra y la trompeta,
me gusta el piano y la pandereta.
El Arte
Me gusta el Arte
me gusta la pintura
me gusta todo
por su hermosura.
Me gustan los colores
por sus mil valores
me gusta el dibujo
por su embrujo.
Los planetas
En la vía Láctea,
en el Sistema Solar
hay muchos planetas
ya lo verás:
Mercurio, Venus, Tierra, Marte, Júpiter,
Saturno, Urano, Neptuno, Plutón,
¡son un montón!
de Candela:
La mariposa
La mariposa no sabe volar,
y llora,llora sin parar.
La mariposa no sabe nada,
y pide ayuda a un hada.
La mariposa es un gusano,
y le cuenta cuentos a su hermano.
de Lucía Díaz:
Mi madre
Yo tengo mucho que hacer
pero si me persigues sin parar
yo te escucharé "encantá".
Tengo que hacer de comer,
tengo que tender...
¡Mi madre es genial!
Me escucha recitar poesías sin rechistar.
¡Mi madre es genial!,
Me está enseñando a bailar.
En casa de los abuelos
Cuando mis padres no están,
a casa de mis abuelos me voy,
cerca del centro estoy.
Damos largos paseos
y mi hermano da meneos,
mi abuelo y mi abuela
nos llevan a pasear
por calle Larios sin rechistar.
de Ana:
Costa del Sol
Costa del Sol,
luz y alegría.
Me llega tu olor,
noche y día.
Patio con jazmín,
perfume ilusiona,
biznaga sin fin,
Málaga enamora.
Pescaíto frito
como boquerón,
sardinas, jureles,
de todo un montón.
¿Y mi calle Larios?
¿Quién se la llevó?
El aire, la lluvia,
las olas, el sol
Málaga,
linda flor,
yo te digo:
¡BOQUERÓN!
de Clara:
Restaurante marino
Buenos días, ¿qué desean?.
Tenemos conchas marinas,
o también una lubina,
muy muy exquisita.
Buenas tardes, ¿tienen reserva?
Hay caballitos de mar,
que no paran de saltar.
O también unas almejitas
que están muy buenecitas.
La sirenita
Allá en el fondo del mar,
una sirena soñaba con volar,
con tener dos alas para flotar,
y en las nubes poder navegar.
Y conocer a un capitán,
hecho de algas y estrellas de mar.
de Elena:
El jardín de Martín
En el jardín de Martín hay un cojín,
con sus flores y sus macetones.
Él siempre lleva botones de colores:
rojos y marrones.
Martín es feliz
porque tiene un jardín
verde como el perejil.
de Almudena:
Las flores en primavera
Las flores en primavera
iluminan esta escena,
también iluminan mi casa
de fantásticas manzanas.
Lo malo es que las manzanas
me llenan la cara de manchas.
¡Ay la alergia, la alergia, la alergia!
de Ale:
El tornillo Minillo
El tornillo Minillo
es chiquitillo
pero no te creas que por eso no es útil,
se enrosca ,se enrosca
y mata a la mosca.
Y el destornillador
es un trabajador,enroscador.
Los números
Uno
eres chulo,
dos
tengo tos,
tres
principio de mes,
cuatro
me voy un rato,
cinco
doy un brinco,
seis
perdéis
¿qué viene después?
no sé.
de Manu:
Las estaciones
Las estaciones son las edades del tiempo
que en algunas hay un poco de viento.
Una es el verano
que hace mucho calor,
no llueve nada
y vamos a la playa.
Otra es el otoño
que los árboles derraman hojas
para que tú las cojas.
Ahora el invierno,
empieza a llover,
el agua derrama
un lindo ciempiés.
Por último, la primavera
con bonitas flores
se estrena.
La música
La música es la cosa
que pega con rosa.
La música es la cosa
que hace que cosa.
Hay que ensayar
en la orquesta,
hay que trabajar
para poder tocar.
Es el momento
de triunfar,
hay que salir
a vivir.
La playa
La playa es el lugar donde rapear
donde jugar, sortear y hablar
Bajo la pequeña sombrilla
el sol debe de brillar.
El mar está fatal
en la batalla campal.
de Carmen (es un acróstico, leed seguidas la primera letra de cada verso):
Málaga bonita, sus flores, sus biznagas.
Asombrosa playa preciosa.
La feria, no cualquiera, la de Málaga.
Antonio Banderas, Picasso.
Gastronomía insólita.
Anda mi Málaga ¡Málaga, qué caso!
de Adrián:
Los instrumentos me gustan
alegran a todos el día
con sus bonitos acordes
y sus preciosas melodías.
Me gusta la guitarra y la trompeta,
me gusta el piano y la pandereta.
Me gusta el Arte
me gusta la pintura
me gusta todo
por su hermosura.
Me gustan los colores
por sus mil valores
me gusta el dibujo
por su embrujo.
Los planetas
En la vía Láctea,
en el Sistema Solar
hay muchos planetas
ya lo verás:
Mercurio, Venus, Tierra, Marte, Júpiter,
Saturno, Urano, Neptuno, Plutón,
¡son un montón!
de Candela:
La mariposa no sabe volar,
y llora,llora sin parar.
La mariposa no sabe nada,
y pide ayuda a un hada.
La mariposa es un gusano,
y le cuenta cuentos a su hermano.
de Lucía Díaz:
Yo tengo mucho que hacer
pero si me persigues sin parar
yo te escucharé "encantá".
Tengo que hacer de comer,
tengo que tender...
¡Mi madre es genial!
Me escucha recitar poesías sin rechistar.
¡Mi madre es genial!,
Me está enseñando a bailar.
Cuando mis padres no están,
a casa de mis abuelos me voy,
cerca del centro estoy.
Damos largos paseos
y mi hermano da meneos,
mi abuelo y mi abuela
nos llevan a pasear
por calle Larios sin rechistar.
de Ana:
Costa del Sol,
luz y alegría.
Me llega tu olor,
noche y día.
Patio con jazmín,
perfume ilusiona,
biznaga sin fin,
Málaga enamora.
Pescaíto frito
como boquerón,
sardinas, jureles,
de todo un montón.
¿Y mi calle Larios?
¿Quién se la llevó?
El aire, la lluvia,
las olas, el sol
Málaga,
linda flor,
yo te digo:
¡BOQUERÓN!
de Clara:
Buenos días, ¿qué desean?.
Tenemos conchas marinas,
o también una lubina,
muy muy exquisita.
Buenas tardes, ¿tienen reserva?
Hay caballitos de mar,
que no paran de saltar.
O también unas almejitas
que están muy buenecitas.
Allá en el fondo del mar,
una sirena soñaba con volar,
con tener dos alas para flotar,
y en las nubes poder navegar.
Y conocer a un capitán,
hecho de algas y estrellas de mar.
de Elena:
En el jardín de Martín hay un cojín,
con sus flores y sus macetones.
Él siempre lleva botones de colores:
rojos y marrones.
Martín es feliz
porque tiene un jardín
verde como el perejil.
de Almudena:
Las flores en primavera
iluminan esta escena,
también iluminan mi casa
de fantásticas manzanas.
Lo malo es que las manzanas
me llenan la cara de manchas.
¡Ay la alergia, la alergia, la alergia!
de Ale:
El tornillo Minillo
es chiquitillo
pero no te creas que por eso no es útil,
se enrosca ,se enrosca
y mata a la mosca.
Y el destornillador
es un trabajador,enroscador.
Los números
Uno
eres chulo,
dos
tengo tos,
tres
principio de mes,
cuatro
me voy un rato,
cinco
doy un brinco,
seis
perdéis
¿qué viene después?
no sé.
de Manu:
Las estaciones son las edades del tiempo
que en algunas hay un poco de viento.
Una es el verano
que hace mucho calor,
no llueve nada
y vamos a la playa.
Otra es el otoño
que los árboles derraman hojas
para que tú las cojas.
Ahora el invierno,
empieza a llover,
el agua derrama
un lindo ciempiés.
Por último, la primavera
con bonitas flores
se estrena.
La música
La música es la cosa
que pega con rosa.
La música es la cosa
que hace que cosa.
Hay que ensayar
en la orquesta,
hay que trabajar
para poder tocar.
Es el momento
de triunfar,
hay que salir
a vivir.
La playa
La playa es el lugar donde rapear
donde jugar, sortear y hablar
Bajo la pequeña sombrilla
el sol debe de brillar.
El mar está fatal
en la batalla campal.
miércoles, 13 de abril de 2011
El ratón y el león
Autor: Alejandro PascualEra un raton curiosón que se metió en la boca del león. Se despertó el león y dijo:"aaaaarrrrrrrrrrrrr" y del aaaarrrrrrrrrrrrrr el ratón salió disparado.
(león) - ¿Quién osa despertar a su majestad ?
(ratón) - Yo, señor.
(león) - Entonces serás condenado a muerte.
(ratón) - Majestad, trabajaré para usted todo el resto de mi vida.
(león) - Vale, tendrás que ocuparte de la más mínima cosa.
(ratón) - Entendido, lo haré.
(león) - Vale, entonces te perdono la vida, pero trabajarás.
Al llegar a su casa el ratón se lamentó, "¿quién me mandaría a mí ser tan curiosón?"; estuvo toda la noche en su cama pensando en cómo librarse del castigo. A la mañana siguiente se despertó diciendo : "Hoy es martes y todos los martes vienen cazadores".
Y cuando fue a su trabajo con el león dijo :
- Sr, ¿puede dar el rugido más fuerte que pueda dar?
Y el león, como se le olvidó que era el día de los cazadores rugió:
- Aaaarrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr
En ese momento aparecieron cinco cazadores armados y dispararon hasta capturar al león. Entonces dijo el león :
- Yo te maldigo maldito roedor.
El ratón dijo :
- Serás el rey , pero inteligencia no tienes ninguna.
jueves, 3 de marzo de 2011
Marcodelo y Felimón
Autor: Alejandro PascualÉrase una vez Marcodelo y Felimon que eran 200000000000000000000000000 crases de los disfraces y un dia hicieron un fiestorrooooooooooooooooooooooooo de disfraces.
Marcodelo se disfrazó de perro y Felimón de gato y estuvieron 10000000000000000000 horas: guau, miau, guau, miau, guau, miau.
viernes, 17 de diciembre de 2010
La habitación de Ale
Mi cuarto:
Al fondo está la cama, a la izquierda un escritorio con cajonera, a la derecha una cajonera grande donde guardo ropa, enfrente de la cama hay un armario donde guardo muchas cosas.
Encima de la cama tengo una estantería con juguetes y libros. Encima de la cajonera grande tengo un póster, en el suelo hay una alfombra. La pared está pintada de celeste y entre el escritorio y el armario hay una ventana con vistas al jardín.
Al fondo está la cama, a la izquierda un escritorio con cajonera, a la derecha una cajonera grande donde guardo ropa, enfrente de la cama hay un armario donde guardo muchas cosas.
Encima de la cama tengo una estantería con juguetes y libros. Encima de la cajonera grande tengo un póster, en el suelo hay una alfombra. La pared está pintada de celeste y entre el escritorio y el armario hay una ventana con vistas al jardín.
jueves, 21 de octubre de 2010
La liebre y el conejo
Autor: Alejandro Pascual
Érase una vez una liebre rápida y chulita , y un conejo rápido y modesto.
La liebre siempre andaba buscando alguien a quien retar a una carrera. Un día se topó con el conejo y le dijo:
-Te echo una carrera
-Vale- respondió el conejo.
-1,2,3,ya- dijo el conejo.
La liebre se echó una siesta y el conejo echó a todo correr , la liebre se durmió y el conejo ganó.
Érase una vez una liebre rápida y chulita , y un conejo rápido y modesto.
La liebre siempre andaba buscando alguien a quien retar a una carrera. Un día se topó con el conejo y le dijo:
-Te echo una carrera
-Vale- respondió el conejo.
-1,2,3,ya- dijo el conejo.
La liebre se echó una siesta y el conejo echó a todo correr , la liebre se durmió y el conejo ganó.
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