Autora: Úrsula Luque Flores
Érase una vez una niña que vivía con su padre y su perro. Ella se llamaba Iris. Iris tenía un colgante precioso que se lo había dado su madre antes de morir; ella le tenía mucho aprecio.
Un dia Iris fue a pasear a su perro que se llamaba Coke. Al volver a casa a Iris se le cayó el colgante. Cuando ya estaba en su casa se dío cuenta de que se le había caído.
Iris empezó a llorar como una loca. Después ella y su padre recorrieron el mismo camino
que habia hecho ella con Coke, pero no lo encontraron. A la mañana siguiente Iris
fue otra vez al parque a ver si estaba el colgante, pero no apareció. En la cena ella estaba muy seria. Su padre le dijo que no se preocupara, que encontraría el colgante. Después le entró sueño y se fue a la cama.
Esa noche Iris tuvo un sueño de su madre que le decia...
-Hija no te preocupes tanto, porque lo encontrarás.
Al día siguiente Iris cogió a su perro para ponerle la correa a Coke, de repente se cayó
algo al suelo ¡¡¡Era su colgante!!!
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domingo, 30 de septiembre de 2012
miércoles, 2 de mayo de 2012
Olorosa confusión
Autora: Úrsula Mª Luque Flores
Os voy a contar una cosa muy graciosa que me pasó hace dos años en Huércal-Overa (Almeria, donde vive una tita mía y mis primos.
Hacía la comunión mi prima Mª Dolores y lo pasamos muy bien con muchísimos invitados y los niños estábamos jugando en un jardín muy grande y bonito.
De vez en cuando venia un olor muy desagradable.
Le digo a mi prima: ¡Qué mal hueleeeeeee!
Ella contesta: ¡Es por los chinos!
Yo fuí corriendo a contárselo a mi madre: ¡Mamá huele mal porque aquí hay muchos chinos!
Mi madre me miró extrañada. Se lo contó a mi tita, no creyendo que fuesen tan racistas.
Mi tía le contestó: !No hija, aquí no somos tan racistas! jajajajjajjajja. Lo que pasa es que aquí cerca hay una piara de cerdos a los cuales llamamos chinosssss! jajjajajajaj
Todos nos reímos mucho con la confusión de no haber sabido que allí a los cerdos los llaman chinos.
Desde entonces cuando dicen chino no sé si es chino o cerdo, jajajajajajaja.
Os voy a contar una cosa muy graciosa que me pasó hace dos años en Huércal-Overa (Almeria, donde vive una tita mía y mis primos.
Hacía la comunión mi prima Mª Dolores y lo pasamos muy bien con muchísimos invitados y los niños estábamos jugando en un jardín muy grande y bonito.
De vez en cuando venia un olor muy desagradable.
Le digo a mi prima: ¡Qué mal hueleeeeeee!
Ella contesta: ¡Es por los chinos!
Yo fuí corriendo a contárselo a mi madre: ¡Mamá huele mal porque aquí hay muchos chinos!
Mi madre me miró extrañada. Se lo contó a mi tita, no creyendo que fuesen tan racistas.
Mi tía le contestó: !No hija, aquí no somos tan racistas! jajajajjajjajja. Lo que pasa es que aquí cerca hay una piara de cerdos a los cuales llamamos chinosssss! jajjajajajaj
Todos nos reímos mucho con la confusión de no haber sabido que allí a los cerdos los llaman chinos.
Desde entonces cuando dicen chino no sé si es chino o cerdo, jajajajajajaja.
viernes, 13 de enero de 2012
El resfriado de Papá Noel
Autora: Úrsula M. Luque¿Qué pasaría si Papá Noel no pudiera entregar sus regalos a tiempo? Pues esto es lo que pasó en un pueblo muy pequeño.
Todo empezó un día antes de nochebuena, era una tarde cualquiera. En el Polo Norte una noche mientras todos dormían se abrieron todas las ventanas del dormitorio de Papá Noel, como estaba en el Polo Norte hacía muchísimo frío.
Al día siguiente Papá Noel se sentía raro, no se encontraba muy bien, no dejaba de estornudar... ¡TENÍA UN RESFRIADO!
Todos le decian...
-Descansa, ya terminaremos nosotros los juguetes, pero Papá Noel no le hacía caso a ninguno de ellos.
Al fin terminaron todos los juguetes, pero Papá Noel no se sentía mejor, se sentía peor y en un par de horas tenía que salir a entregar todos los juguetes ¿Qué haría Papá Noel para recuperarse? Papá Noel le preguntó a todo el mundo pero no le dieron respuesta.
-¿Qué voy a hacer?- se preguntó Papá Noel.
De pronto oyó una vocecita, era un duendecito. Él le dijo que tenía que ir a la ciudad, buscar una farmacia y comprar una aspirina.
Papá Noel fue a la ciudad con otra ropa porque si no le reconocerían las personas .Por fin estaba en la farmacia, compró la aspirina y......... !!!!SE RECUPERÓ!!!!, pero ya era demasiado tarde, ya era de día y no entregó ni un solo juguete.
Pobre Papá Noel, empezó a llorar.
- Buaaaaaa, buaaaaaaaaaaa, buaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa...........
Pero de pronto oyó otra voz, Papá Noel se despertó en su cama y gritó...
- ¡¡¡Yujuuuuuuuuu, todavía no es nochebuena, podré repartir todos los regalos!!!
Todo el mundo le estaba mirando y Papá Noel se puso rojo, rojo.
Bueno, menos mal que todo fue un sueño y Papá Noel pudo entregar todos los regalos.
Y colorín colorado este cuento se ha acabado.
sábado, 16 de abril de 2011
Dibujos de Semana Santa
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