sábado, 29 de octubre de 2011

Un matrimonio (sin problemas)

Autora: Ana Gómez

En los montes Pirineos, Álvaro y su mujer, llamada Lourdes, se pusieron a escalar. Eran grandes aventureros que querían ir a París de esa forma. No sabían lo que les esperaba (o tal vez sí).

- Será la mejor luna de miel del mundo, querida.
- No estoy segura, podría llover y resbalarnos sobre la nieve. O algo peor...
- No te preocupes, si pasa algo estaremos juntos y si morimos moriremos juntos.

Y siguieron escalando como si les fuera la vida en ello.
(Sinceramente, podrían perder la vida en ello)

- Dicen que “el yeti” de este monte está en la cima.
- No me asustes Álvaro, no te lo tomes a guasa, que podríamos morir.
- Cuando lleguemos a París, todo se habrá acabado.
- Está bien, pero date prisa, tengo frío y hambre.
- Ya llegamos, ya llegamos. Cuando anochezca montaremos la tienda.

A los tres días, por la mañana desayunando tranquilamente...
- Dame la mermelada y la sal.
- Intentaré encontrarla, no veo muy bien...
- Tú coge la sal, yo la mermelada.
- He dicho que lo intentaré
Oliendo:
- Esto no es sal, ¡es pimienta¡ Soy alérgico a la, la, la,... ¡Achiiisss¡
- ¡Cuidado, la nieve!
Los dos:
- ¡Noooooooooooooo¡

Y murieron asfixiados.

La habitación encantada

Autor: Diego Ruano

Era una habitación grande, bonita y estable, pero había una cosa mala, ¡un agujero detrás del armario!, por el que un fantasma y Frankenstein iban todas las noches a asustar a una niña que vivía allí. La niña se asustaba y se iba con su madre a dormir. Por la mañana tenía mucho miedo pero no aparecía nadie.
La niña todas las noches le decía a su madre: “¡Mamá hay un fantasma y Frankenstein en mi habitación!”, y cuando la madre fue a su habitación, ¿sabes qué pasó? ¡que se habían escondido debajo de su cama!
La niña estuvo buscando por dónde entraban los monstruos y se dio cuenta de que había un agujero detrás del armario. Ella tenía emoción por saber lo que había detrás del agujero y...¿sabes lo que había detrás del agujero?, había muchos monstruos: fantasmas, momias, brujas, esqueletos...
Ella se metió en el agujero y… ¡se asustó! porque no encontraba la salida y salió corriendo.


Al final se tuvieron que cambiar de casa porque la madre estaba cansada de la pesadilla que estaban viviendo, y desde ese día la familia estuvo a gusto para toda la vida.

lunes, 24 de octubre de 2011

Matemáticas: Unidad 3


Dos asesinos sueltos

Autor: Pablo Riquelme

Ayer salieron de la cárcel dos asesinos que habían matado a noventa personas en un solo día.
Uno de ellos es Jason, un hombre con una careta de portero de hockey, con la que no se le veía la cara y que tenía una motosierra. El otro es Fredy, un tipo con la cara quemada y cuchillas en las manos; ¿y sabéis cómo mataba?: cuando la gente se dormía y tenía pesadillas, Fredy se metía en sus sueños y los asesinaba y luego en la vida real estaban muertos de verdad.

Al cabo de un rato, Jason le dijo a Fredy:
-¿Por qué no matamos a alguien?
-¡Vale!- dijo Fredy - yo a uno en las pesadillas y tú a otro en la vida real.
Al cabo de un minuto, Fredy encontró a un niño dormido y le dijo en el sueño:
-Hola, ¿te gusta jugar al escondite?
-Sí- dijo el niño.
-Pues juguemos, cuento yo – dijo Fredy – uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve y diez. El que no se ha escondido tiempo ha tenido...
Al niño no le dio tiempo a esconderse.
-¡Aaaaaaaahhhhhh!- gritó el niño mientras Fredy lo acuchillaba.
- Si, por fin lo maté- dijo Fredy.
Y Jason sólo hizo:
-Hola niño, rrrrrraaaaaammmm- el sonido de la motosierra mientras mataba a el niño.

Y así seguirán mucho tiempo.
Quizás el siguiente seas ¡TÚ!

Halloween Town

Autora: Clara Peral

Hace mucho tiempo, hubo una gran guerra. Pero muchos años después hubo paz.
Un reino tuvo dos nuevos habitantes, Diana y su hermana Aurora. Ellas tenían poderes.

- ¡Diana!, trae unas cuantas setas y una rana.
- Jooooo, no es justo, siempre voy yo, por cierto ¿qué estás preparando?.
- Puessssss es un secreto.
- Dímelo por favor.
- Vale, pero antes tráeme lo que te he pedido.
- Ok .

Diana fue al bosque y, para que no le ocurriera nada, Aurora la siguió. De pronto encontró una puerta dibujada en un árbol, tenía forma de... fantasma, la joven dio una vuelta al pomo pero... se tropezó y se cayó dentro. Su hermana corriendo se metió también.

Más tarde despertaron en un lugar muy extraño.
- ¿Dónde estamos, Aurora?...Espera...¡Aurora, me has seguido!.
- Era por tu seguridad, aún no dominas bien la escoba.
- Ya pero...

Las dos miraron a su alrededor y...
- ¡Vaya, qué miedo da esto! ¿no?.
- Y que lo digas.

Las dos chicas descubrieron un cartel que ponía “Halloween Town”.
- Venga, vamos, tendremos que buscar una posada, está chispeando.
- Vale...

Por las calles no había ni un alma.
- Vosotras, venid conmigo.
- ¿Quiénes? ¿Nosotras?.
- Si.
- Por fin después de tanto tiempo.
- ¿Quién eres?.
- Soy la mensajera real.
- Vale, soy Aurora y ella es mi hermana Diana.
- Seguidme rápido y que no os vea nadie.
- Vale.

Las dos llegaron junto con la mensajera a un castillo similar al del Conde Drácula y por supuesto, muy espeluznante.

- Señora, aquí están sanas y salvas.
- Oh, estáis tan... tan... mayores y hermosas.
- ¿Qué?
- Claro... Soy Miranda, Reina de los muertos.
- Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh
- O también podéis llamarme mamá.
- ¿Cómo? Papá nos dijo que nuestra madre biológica murió.
- Así es, fueron las sombras, seguramente no os habrá explicado nada sobre este tema ¿no?
- Emm..., no
- Muy bien. Hace mucho tiempo este reino era feliz y hermoso y entonces aparecísteis vosotras pero... la primera noche, cuando miré por la ventana, descubrí que nos observaban unas sombras. Ellas me absorbieron el alma y yo os llevé a otro mundo para que no os pasara esto.
- Qué buena eres, mamá.
- Si tú lo dices... Ohhh me siento débil. Si un humano no recupera su alma el 31 de octubre, su alma y su cuerpo se debilitan.
- No lo vamos a permitir.
- Eso.
- Gracias niñas, cuidado y llevaos estas armas. Son: pistolas de rayos, estacas especiales para las sombras y la bolsa de luz.
- Gracias mamá, te queremos.
- Cuidado con las sombras.

Las niñas llegaron a una gruta. Dentro había... un monstruo hecho de sombras. Lanzaron de todo pero fue inútil.

-Lo contrario de la oscuridad es la luz, piensa en la luz.
- No funciona porque lo contrario no es la luz es...es...el amor.
- ¿A quien quieres más?.
- A mamá.
- Yo a papá.
- A mi hermana.
- Noooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo ¿cómo es posible? sólo sois niñas.
- Pero el amor lo puede TODO.

Y así fue como vencieron a la oscuridad y como encontraron a su madre.

La terroparty

Autor: Manuel Castillo

Un día El Conde Drácula decidió celebrar una fiesta de Halloween.
Primero, se puso a escribir terroríficamente las invitaciones.
Invitó a: Frankenstein, a La Muerte, al Infierno...
Después se puso a hacer la tarta de sangre con chocolate chispeante.
- ¡Mmmm!¡Mi preferida!
A continuación puso los adornos: como los murciélagos, calabazas…
Llegó la hora de la “terroparty”.
Empezó a venir la gente con su mejor traje, a mí me pareció el mejor el del Fantasma Gris, porque llevaba un collar de persona asustada, me encantan.
A las 2 horas se terminó la fiesta. Estuvo genial.