lunes, 24 de octubre de 2011

Matemáticas: Unidad 3


Dos asesinos sueltos

Autor: Pablo Riquelme

Ayer salieron de la cárcel dos asesinos que habían matado a noventa personas en un solo día.
Uno de ellos es Jason, un hombre con una careta de portero de hockey, con la que no se le veía la cara y que tenía una motosierra. El otro es Fredy, un tipo con la cara quemada y cuchillas en las manos; ¿y sabéis cómo mataba?: cuando la gente se dormía y tenía pesadillas, Fredy se metía en sus sueños y los asesinaba y luego en la vida real estaban muertos de verdad.

Al cabo de un rato, Jason le dijo a Fredy:
-¿Por qué no matamos a alguien?
-¡Vale!- dijo Fredy - yo a uno en las pesadillas y tú a otro en la vida real.
Al cabo de un minuto, Fredy encontró a un niño dormido y le dijo en el sueño:
-Hola, ¿te gusta jugar al escondite?
-Sí- dijo el niño.
-Pues juguemos, cuento yo – dijo Fredy – uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve y diez. El que no se ha escondido tiempo ha tenido...
Al niño no le dio tiempo a esconderse.
-¡Aaaaaaaahhhhhh!- gritó el niño mientras Fredy lo acuchillaba.
- Si, por fin lo maté- dijo Fredy.
Y Jason sólo hizo:
-Hola niño, rrrrrraaaaaammmm- el sonido de la motosierra mientras mataba a el niño.

Y así seguirán mucho tiempo.
Quizás el siguiente seas ¡TÚ!

Halloween Town

Autora: Clara Peral

Hace mucho tiempo, hubo una gran guerra. Pero muchos años después hubo paz.
Un reino tuvo dos nuevos habitantes, Diana y su hermana Aurora. Ellas tenían poderes.

- ¡Diana!, trae unas cuantas setas y una rana.
- Jooooo, no es justo, siempre voy yo, por cierto ¿qué estás preparando?.
- Puessssss es un secreto.
- Dímelo por favor.
- Vale, pero antes tráeme lo que te he pedido.
- Ok .

Diana fue al bosque y, para que no le ocurriera nada, Aurora la siguió. De pronto encontró una puerta dibujada en un árbol, tenía forma de... fantasma, la joven dio una vuelta al pomo pero... se tropezó y se cayó dentro. Su hermana corriendo se metió también.

Más tarde despertaron en un lugar muy extraño.
- ¿Dónde estamos, Aurora?...Espera...¡Aurora, me has seguido!.
- Era por tu seguridad, aún no dominas bien la escoba.
- Ya pero...

Las dos miraron a su alrededor y...
- ¡Vaya, qué miedo da esto! ¿no?.
- Y que lo digas.

Las dos chicas descubrieron un cartel que ponía “Halloween Town”.
- Venga, vamos, tendremos que buscar una posada, está chispeando.
- Vale...

Por las calles no había ni un alma.
- Vosotras, venid conmigo.
- ¿Quiénes? ¿Nosotras?.
- Si.
- Por fin después de tanto tiempo.
- ¿Quién eres?.
- Soy la mensajera real.
- Vale, soy Aurora y ella es mi hermana Diana.
- Seguidme rápido y que no os vea nadie.
- Vale.

Las dos llegaron junto con la mensajera a un castillo similar al del Conde Drácula y por supuesto, muy espeluznante.

- Señora, aquí están sanas y salvas.
- Oh, estáis tan... tan... mayores y hermosas.
- ¿Qué?
- Claro... Soy Miranda, Reina de los muertos.
- Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh
- O también podéis llamarme mamá.
- ¿Cómo? Papá nos dijo que nuestra madre biológica murió.
- Así es, fueron las sombras, seguramente no os habrá explicado nada sobre este tema ¿no?
- Emm..., no
- Muy bien. Hace mucho tiempo este reino era feliz y hermoso y entonces aparecísteis vosotras pero... la primera noche, cuando miré por la ventana, descubrí que nos observaban unas sombras. Ellas me absorbieron el alma y yo os llevé a otro mundo para que no os pasara esto.
- Qué buena eres, mamá.
- Si tú lo dices... Ohhh me siento débil. Si un humano no recupera su alma el 31 de octubre, su alma y su cuerpo se debilitan.
- No lo vamos a permitir.
- Eso.
- Gracias niñas, cuidado y llevaos estas armas. Son: pistolas de rayos, estacas especiales para las sombras y la bolsa de luz.
- Gracias mamá, te queremos.
- Cuidado con las sombras.

Las niñas llegaron a una gruta. Dentro había... un monstruo hecho de sombras. Lanzaron de todo pero fue inútil.

-Lo contrario de la oscuridad es la luz, piensa en la luz.
- No funciona porque lo contrario no es la luz es...es...el amor.
- ¿A quien quieres más?.
- A mamá.
- Yo a papá.
- A mi hermana.
- Noooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo ¿cómo es posible? sólo sois niñas.
- Pero el amor lo puede TODO.

Y así fue como vencieron a la oscuridad y como encontraron a su madre.

La terroparty

Autor: Manuel Castillo

Un día El Conde Drácula decidió celebrar una fiesta de Halloween.
Primero, se puso a escribir terroríficamente las invitaciones.
Invitó a: Frankenstein, a La Muerte, al Infierno...
Después se puso a hacer la tarta de sangre con chocolate chispeante.
- ¡Mmmm!¡Mi preferida!
A continuación puso los adornos: como los murciélagos, calabazas…
Llegó la hora de la “terroparty”.
Empezó a venir la gente con su mejor traje, a mí me pareció el mejor el del Fantasma Gris, porque llevaba un collar de persona asustada, me encantan.
A las 2 horas se terminó la fiesta. Estuvo genial.



La momia

Autor: Pepe Moreno

Había una pareja a la que le gustaba muchísimo visitar iglesias antiguas para descubrir los tesoros que había en ellas. Hasta que un día encontraron una maldición escrita en un ataúd y al abrirlo salió una momia malvada. Los dos salieron de la iglesia asustados gritando: “¡RÁPIDO, ESCONDEOS, QUE VIENE UNA MOMIA ASESINA!”

Siguieron corriendo por las calles hasta que llegaron a un castillo abandonado y oscuro, entraron y se encontraron con un salón muy grande y lleno de armaduras y cabezas de animales disecados por todas partes. No tuvieron otra opción que luchar, pero a la momia no le afectaba ni los palos, ni las pistolas, ni tampoco las espadas. Por suerte encontraron una estatua pequeña en la que podía leerse: “ QUIEN A LA MOMIA QUIERA MATAR, ESTA ESTATUA DEBE USAR”.

Vieron sobre la chimenea un hueco hecho en la pared que tenía la misma forma y tamaño que la estatua, así que colocaron la pequeña estatua en el hueco y empujaron hacia adentro. En ese mismo momento surgió de la chimenea un tornado que absorbió a la momia maléfica.

sábado, 22 de octubre de 2011

Conde Poesía, Candi-Candi y Marcus

Autora: Carmen Ariza

Érase una vez una niña llamada Sara. Ella no creía en monstruos ni en fantasmas. Un día como cualquier otro fue al colegio, sin darse cuenta de que era 31 de octubre. Sus compañeros de clase intentaron asustarla diciendo que como no creía en fantasmas vendrían a por ella. A ella no le asustaba, hoy tenia planeado quedarse en casa estudiando y no pedir caramelos, ni trucos y mucho menos tratos. Su madre intentaba que se disfrazara y que se divirtiera pero ella...bueno...ella era...``distinta´´. No le gustaban todas esas tonterias de disfrazarse y pedir caramelos, ella se preguntaba que por qué ese día y no cualquier otro, como si el 21 de junio se disfrazara y empezara a pedir caramelos.

Al terminar el colegio volvía a casa como siempre, pero en el camino notó como si la observaran. Miró hacia atrás y nada. Siguió hacia delante pero harta de esa sensación volvió a mirar. Pero esta vez encontró una sorpresa: un ``vampiro´´ se dirigía hacia ella. Sara, pensando que era un amigo suyo disfrazado intentando asustara, le dijo:
-No me asustas ¡déjame ya.!
-¿Ehhhh?- respondió el vampiro.
- No sé qué dices,
yo solo intento ser feliz
Y comer perdices.
-Venga, puedes dejarlo, no me asustas.
-No intento asustarte, sólo ....
como una amiga tenerte .
Sara se quedó un poco asustada:
-Si .....si..... no eres ..... entonces eres.... un .... vampiro de verdad.
-Sí, al fin lo comprendes, pero no te asustes, no.. eso ni lo pienses.
-Bueno, no todos los días se conoce un vampiro .....¿y qué quieres?
-No pido nada, sólo un poco de amistad, esa cosa tan sagrada.
-Bueno, a mi casa no puedes ir, mi madre se asustaría pero.......¿qué tal a la casa del árbol?

Así fue. Sara iba camino de la casa del árbol con el Conde y a mitad de camino se encontraron con una brujita sentada llorando. Sara le preguntó:
-¿Qué...qué te pasa?
-Que (buaa buaa) se me ha perdido la escoba.
-Y ¿por qué no compras una nueva?- propuso Sara.
-¿Bromeas? Una escoba no se puede cambiar así como así.
-¿Y por qué no aguantas sin escoba?
-Es que una bruja sin escoba es como ... un sandwich sin pan...
-Bueno, ahora que lo pienso nunca he visto a una bruja sin escoba ...

Sara decidió llevarla a la casa-árbol pero justo una manzana antes apareció un fantasma:
-Hola- dijo Sara
-Cómo que hola ...¿no te asustas?
-La verdad es que no. Ya llevo un vampiro y una bruja...así que...
-Y ¿a dónde vais?-
-A la casa-árbol ¿vienes?
-Síiiiii

Y así fue. Al llegar a la casa-árbol muy contenta con sus invitados, Sara les dijo que si les apetecía una bebida. Todos aceptaron contentos. Luego Sara preguntó: "¿y cómo os llamáis?". Respondieron:
-Yo, Conde Poesía, soy feliz y me encanta la hostelería.
-Yo, Candi-Candi y soy muy sensible....
-Yo, Marcus, me encantan las bromas jiji...

Sara les dijo a todos :
-Mañana ¿qué haremos?
Marcus respondió:
-No habrá mañana.... sólo podemos salir en Halloween.
-Pero no te preocupes, todos los 31 de octubre vendremos.
-Vale - dijo Sara apenada- ¿me lo prometéis?
-Sí- dijeron a coro.

Y así fue. Todos los treinta y uno de octubre celebran una pequeña fiesta.