Mostrando entradas con la etiqueta Carmen. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Carmen. Mostrar todas las entradas

domingo, 4 de noviembre de 2012

Desperté

Autora: Carmen Ariza Buforn

Desperté, me encontraba en una cama no muy cómoda. Estaba en un lugar muy frio. Me incorporé en la cama, puse un pie en el suelo y sentí cómo un escalofrió recorrió rápidamente mi cuerpo. Tenía los pies descalzos. El suelo era de mármol blanco. Me puse en pie y caminé unos cuantos pasos, miré a mi alrededor: solo había una vitrina con unos cuantos libros, una mesa y una silla. Le eché un vistazo a los libros, había unos doce o trece, los cogí poco a poco y los fui poniendo en el suelo, junto a la mesa. Me senté en la silla y cogí el primer libro. Antes de abrirlo le sacudí el polvo, luego, justo cuando fui a mirar el título, escuché un ruido. No os mentiré, tenía mucho miedo. Pensé que no era nada y seguí mirando el libro, pero pasó lo mismo. Decidí dejar el libro para más tarde y centrarme en la persona o la cosa que producía esos ruidos. Miré por toda la habitación pero no conseguí descubrir nada. Así que pensé que tendría que salir para averiguar qué los producía. Luego me di cuenta de que la habitación no tenía puerta. Al principio esto me pareció extraño, pero no mucho, luego pensé que si no había puerta no podría haber entrado. Pensé y pensé, al final se me ocurrieron un montón de ideas raras, pero recordé una película de misterio en la que al protagonista le pasaba algo parecido. Cogí los libros de nuevo y los coloqué en la estantería, uno a uno los fui pulsando, tocando y sacando hasta que al fin la estantería se movió (sin yo tocarla) y abrió un pasadizo secreto.

Las paredes eran de piedra y nada lujosas, la unión de la pared con el suelo estaba cubierta de moho. Di un pasito, en cuanto mi pie descalzo tocó el suelo sentí una sensación indescriptible. Estaba oscuro, pero cada 10 metros aproximadamente había unas velas que colgaban de las paredes, cogí una para alumbrar bien mi camino. Me adentré en las profundidades del pasadizo, todo era muy tétrico. Tenía mucho miedo. Caminé un rato más hasta que las paredes del cobertizo se acabaron, había una enorme puerta de más de dos metros, era de roble y tenía un pomo dorado. Estuve un rato pensando si abrir la puerta o no. Decidí abrirla.

Dentro había una mesa muy grande con 12 sillas, una chimenea, y montones de libros. En esta sala no me pasa lo mismo que en los sitios anteriores, cuando mi pie tocaba el suelo lo que sentía era cálido y acogedor. Era como una biblioteca muy, muy grande. Estuve dando vueltas por la sala un buen rato. Mientras miraba la chimenea sentí un aire cálido en mi nuca. Me giré. Vi algo inesperado, era un... un... vampiro. Lo miré a los ojos, eran rojos, tenía la tez pálida y firme. Tras él había 10 personas, o cosas (no sé exactamente lo que eran). Un hombre-lobo, un señor con la cara quemada y unas garras, un tipo verde con cicatrices, una niña diabólica muy borde, un muñeco asesino, un señor con una máscara blanca con las mejillas de círculos rojos, un fantasma, una momia, un zombi y un señor con un saco.

El vampiro me dijo:
-Te estábamos esperando. Toma asiento y tranquilízate, no te vamos a hacer nada, cálmate, estas a salvo.
Tomé asiento y empezó el vampiro a explicarme lo que ocurría:
-Ya sé que estás nerviosa, pero no tienes por qué estarlo. Te hemos traído hasta aquí porque has sido la elegida, espera, te lo explicaré todo.
-Somos los personajes más terroríficos de películas, cuentos, leyendas... Te presentaré a todos. Yo soy el conde Drácula, este de aquí es el hombre lobo, ese es Freddy Krueger, aquel es Frankenstein, también está Regan, Chucky, Saw, un fantasma, una momia, un zombi y este es el hombre del saco. Todos los 31 de octubre elegimos a alguien para que se una a nosotros, y esta vez te ha tocado a ti. Elegimos a tres personas, las pusimos a cada una en una habitación igual que la tuya, y solo tú has sabido cómo salir. Oh, mira, ya casi son las 12, qué emoción, se acerca tu hora. A las doce en punto te convertiremos en una de nosotros.

Cuando el reloj marcó las doce todos se levantaron, unieron sus manos formando un círculo alrededor de mi. Empezaron a decir cosas, hechizos, maldiciones, deseos... Y de repente caí al suelo. No recuerdo nada más.

Abrí los ojos, me encontraba en la habitación en la que estaba al principio. Me notaba rara. Miré mis manos y estaban pálidas. Tenía mucha sed. Toqué el libro de antes y se abrió la estantería, me dirigí hacia la sala. Abrí la puerta y tras ella estaban todos. Le pregunté a Drácula si me podía dar un vaso de agua, dijo que sí pero que eso no calmaría mi sed.

-Ahora ya no eres una persona normal, eres una vampiresa. El agua no calma tu sed, tan solo la calma la sangre.
Me entregó una copa con un liquido color rojo, supongo que era sangre. Lo bebí y cuando lo hice noté como si llevara siglos sin beber nada.
-Y... ¿de quién es esta sangre?
Pregunté.
-Pues, ¿recuerdas las dos personas más que encerramos?, es suya.
Me respondió.
-¿Cómo?, ¿habéis matado a esas personas y a mí me habéis convertido en vampiresa? Estáis locos. Dejadme en paz, llevadme a mi casa.
Dije alterada.
-No podremos, y aunque lo hiciéramos tú tendrías que matar a otra gente para alimentarte o morirías de hambre.
Me dijo Drácula.
-Me da igual, prefiero morir que estar con unos monstruos.
Dije yo.
-Te recuerdo que tú también eres un monstruo.
Intervino el hombre lobo.

En ese momento se me pasaron muchas cosas por la mente, casi todas eran estupideces, pero decidí hacer lo peor de todo. Cogí un trozo de madera, lo partí de forma que quedaba un trozo puntiagudo y con todas mis fuerzas me lo clavé en el corazón. Sentí el dolor más fuerte de toda mi vida.

Esta es la historia de mi vida. Pero debéis preguntaros una cosa, si yo estoy muerta... ¿cómo he escrito esta historia?



martes, 2 de octubre de 2012

Remix de cuentos

Autora: Carmen Ariza Buforn

Érase una vez, hace ya más de mil años, una joven muy hermosa llamada Bella.
Cuando tenía diez años su madre murió y su pobre padre estaba muy triste. Al cabo de unos años se volvió a casar con una mujer, la cual tenía dos hijas. Era algo fea, y en eso sus hijas se parecían mucho. Las hermanastras de Bella eran malas, trataban fatal a Bella.


Un día el padre de Bella murió, y Bella se quedó a cargo de su malvada madrasta. Una vez que Bella salió a comprar comida al mercado vio un cartel que decía:

El día 3 de mayo se celebrará en palacio un baile real .Todos están invitados .FMD: El rey

Bella se puso muy contenta, pero la alegría no le duro más que un minuto, ya que sabía que ni sus hermanastras ni su madrastra la dejarían ir. Cuando llegó a casa hizo lo que nunca se hubiera atrevido a hacer. Cogió una vieja maleta, guardó ahí sus harapos y esa noche, mientras todas dormían, salió de casa con la maleta. Caminó y caminó hasta que llegó al bosque. Se adentró en el bosque y encontró algo muy curioso, una casita muy pero que muy pequeña, la puerta era tan pequeñita que ni siquiera la mano de Bella cabía. Justo al lado de la casita había un frasco con una etiqueta en la que ponía: DRINK ME.


Bella bebió el liquido que contenía y de repente menguó. Aprovechó su tamaño para meterse en la casita. Una vez dentro, la casa parecía mucho más grande de lo que lo hacía fuera. Como no veía a nadie subió unas escaleras que había, se metió en una habitación, abrió un armario y empezó a mirar toda la ropa que había. Cogió lo que más le gustaba, sacó unas tijeras, hilo y una aguja y empezó a hacer maravillas. Este fue el resultado:

Por último Bella fue a la cocina y empezó a comer y a comer. Luego, vio un pastel con una etiqueta en la que ponía : EAT ME

Se lo comió y empezó a hacerse grande, pero antes de haber crecido demasiado salió de la casita. Cuando volvió a su tamaño normal se puso el vestido y se dirigió a palacio. El baile ya había comenzado pero aun así el príncipe solo se fijó en ella, le pidió un baile y ella aceptó. Los dos se enamoraron y tuvieron 99 hijos y una hija... !Uy perdón¡ creo que me he cambiado de cuento. Tuvieron una hija. Y Bella no volvió a saber nada más de sus hermanastras ni de su madrastra.



martes, 1 de mayo de 2012

Blancanieves

Autora: Carmen Ariza Buforn

Había una vez una hermosa muchacha cuyo nombre era Blancanieves. Pero... no os creáis que era porque tenía la tez pálida ni dada de eso, era por capricho de su madre (ella se llamaba Negrocarbón). Bueno, resulta que un día mientras dibujaba en la plaza llegó, sin aviso alguno, el príncipe. Y él, hecho un pincel, se bajó del carruaje, puso un pie en el suelo y gritó:
-¡¡¡Por qué no hay ninguna alfombra que cubra el suelo ante mis pies!!! Sabéis muy bien que mis zapatos de cuero egipcio se ensucian con nada.

De repente le dijo a un criado que le trajera a la chica. El criado presto y veloz cogió a la chica de un puño mientras ella se defendía con uñas y dientes. El criado la tiró delante del príncipe y él arrogantemente le dijo:
- Tú, plebeya, ¿qué haces aquí?
- Lo que a tí no te importa- respondió ella.
- Cómo osas hablarme así, sabiendo que yo soy el más apuesto, guapo, simpático, listo... de todos los príncipes.
- ¡¡Déjame en paz!!
- Te llevaré a una mazmorra; es más, te llevaré a la mas honda…

Y así fue: el príncipe la llevó al castillo y la dejó tirada en una oscura mazmorra. Cuando Blancanieves se incorporó escuchó una tenebrosa voz que le preguntaba:
- ¿Por qué estás aquí?
- Por hablarle mal al príncipe ¿y tú?
- Porque sin querer pisé un pequeño trozo de jardín real. Pero llevo 3 meses construyendo un túnel que me llevará a la salida, si quieres puedes venir conmigo y esconderte en mi casa con mis hermanos.
- Vale…

Y los dos salieron por el túnel hasta que llegaron a un bosque, allí Blancanieves se dio cuenta de que él era un enano, y él le preguntó su nombre, su historia y viceversa. Hasta que llegaron a una casita en medio del bosque, era de madera de roble, pero la habían pintado de blanco. Por dentro todo era precioso, estaba muy limpia y era grandísima, aunque por fuera parecía muy pequeña. Tenia de todo: 76 habitaciones, 34 cuadros, 78 baños, 3 spas, 5 cocinas, 2 salitas, 9 salones, unos baños árabes, 6 salas de juegos, una casa de invitados … Cuando llegaron a la casa la recibieron con cariño y ternura, ella se sintió como en casa.

Al día siguiente los enanos se fueron a trabajar y ella se quedó en la casa. Mientras dibujaba llamaron a la puerta. En cuanto abrió apareció un viejecito que, si aún no lo sospecháis, era el príncipe disfrazado. Él le ofreció una manzana, y en cuanto el príncipe se la dio apareció un enanito que le dio un sartenazo al príncipe y así Blancanieves no murió y muy feliz siempre se quedó.

sábado, 22 de octubre de 2011

Conde Poesía, Candi-Candi y Marcus

Autora: Carmen Ariza

Érase una vez una niña llamada Sara. Ella no creía en monstruos ni en fantasmas. Un día como cualquier otro fue al colegio, sin darse cuenta de que era 31 de octubre. Sus compañeros de clase intentaron asustarla diciendo que como no creía en fantasmas vendrían a por ella. A ella no le asustaba, hoy tenia planeado quedarse en casa estudiando y no pedir caramelos, ni trucos y mucho menos tratos. Su madre intentaba que se disfrazara y que se divirtiera pero ella...bueno...ella era...``distinta´´. No le gustaban todas esas tonterias de disfrazarse y pedir caramelos, ella se preguntaba que por qué ese día y no cualquier otro, como si el 21 de junio se disfrazara y empezara a pedir caramelos.

Al terminar el colegio volvía a casa como siempre, pero en el camino notó como si la observaran. Miró hacia atrás y nada. Siguió hacia delante pero harta de esa sensación volvió a mirar. Pero esta vez encontró una sorpresa: un ``vampiro´´ se dirigía hacia ella. Sara, pensando que era un amigo suyo disfrazado intentando asustara, le dijo:
-No me asustas ¡déjame ya.!
-¿Ehhhh?- respondió el vampiro.
- No sé qué dices,
yo solo intento ser feliz
Y comer perdices.
-Venga, puedes dejarlo, no me asustas.
-No intento asustarte, sólo ....
como una amiga tenerte .
Sara se quedó un poco asustada:
-Si .....si..... no eres ..... entonces eres.... un .... vampiro de verdad.
-Sí, al fin lo comprendes, pero no te asustes, no.. eso ni lo pienses.
-Bueno, no todos los días se conoce un vampiro .....¿y qué quieres?
-No pido nada, sólo un poco de amistad, esa cosa tan sagrada.
-Bueno, a mi casa no puedes ir, mi madre se asustaría pero.......¿qué tal a la casa del árbol?

Así fue. Sara iba camino de la casa del árbol con el Conde y a mitad de camino se encontraron con una brujita sentada llorando. Sara le preguntó:
-¿Qué...qué te pasa?
-Que (buaa buaa) se me ha perdido la escoba.
-Y ¿por qué no compras una nueva?- propuso Sara.
-¿Bromeas? Una escoba no se puede cambiar así como así.
-¿Y por qué no aguantas sin escoba?
-Es que una bruja sin escoba es como ... un sandwich sin pan...
-Bueno, ahora que lo pienso nunca he visto a una bruja sin escoba ...

Sara decidió llevarla a la casa-árbol pero justo una manzana antes apareció un fantasma:
-Hola- dijo Sara
-Cómo que hola ...¿no te asustas?
-La verdad es que no. Ya llevo un vampiro y una bruja...así que...
-Y ¿a dónde vais?-
-A la casa-árbol ¿vienes?
-Síiiiii

Y así fue. Al llegar a la casa-árbol muy contenta con sus invitados, Sara les dijo que si les apetecía una bebida. Todos aceptaron contentos. Luego Sara preguntó: "¿y cómo os llamáis?". Respondieron:
-Yo, Conde Poesía, soy feliz y me encanta la hostelería.
-Yo, Candi-Candi y soy muy sensible....
-Yo, Marcus, me encantan las bromas jiji...

Sara les dijo a todos :
-Mañana ¿qué haremos?
Marcus respondió:
-No habrá mañana.... sólo podemos salir en Halloween.
-Pero no te preocupes, todos los 31 de octubre vendremos.
-Vale - dijo Sara apenada- ¿me lo prometéis?
-Sí- dijeron a coro.

Y así fue. Todos los treinta y uno de octubre celebran una pequeña fiesta.

sábado, 28 de mayo de 2011

Rimavera: poesías

Estas son las poesías que la clase de 4º B escribió para Rimavera.


de Carmen (es un acróstico, leed seguidas la primera letra de cada verso):

Málaga

Málaga bonita, sus flores, sus biznagas.
Asombrosa playa preciosa.
La feria, no cualquiera, la de Málaga.
Antonio Banderas, Picasso.
Gastronomía insólita.
Anda mi Málaga ¡Málaga, qué caso!



de Adrián:

Los instrumentos

Los instrumentos me gustan
alegran a todos el día
con sus bonitos acordes
y sus preciosas melodías.

Me gusta la guitarra y la trompeta,
me gusta el piano y la pandereta.


El Arte

Me gusta el Arte
me gusta la pintura
me gusta todo
por su hermosura.

Me gustan los colores
por sus mil valores
me gusta el dibujo
por su embrujo.



Los planetas

En la vía Láctea,
en el Sistema Solar
hay muchos planetas
ya lo verás:
Mercurio, Venus, Tierra, Marte, Júpiter,
Saturno, Urano, Neptuno, Plutón,
¡son un montón!


de Candela:

La mariposa

La mariposa no sabe volar,
y llora,llora sin parar.

La mariposa no sabe nada,
y pide ayuda a un hada.

La mariposa es un gusano,
y le cuenta cuentos a su hermano.


de Lucía Díaz:

Mi madre

Yo tengo mucho que hacer
pero si me persigues sin parar
yo te escucharé "encantá".
Tengo que hacer de comer,
tengo que tender...

¡Mi madre es genial!
Me escucha recitar poesías sin rechistar.
¡Mi madre es genial!,
Me está enseñando a bailar.


En casa de los abuelos

Cuando mis padres no están,
a casa de mis abuelos me voy,
cerca del centro estoy.
Damos largos paseos
y mi hermano da meneos,
mi abuelo y mi abuela
nos llevan a pasear
por calle Larios sin rechistar.



de Ana:

Costa del Sol

Costa del Sol,
luz y alegría.
Me llega tu olor,
noche y día.

Patio con jazmín,
perfume ilusiona,
biznaga sin fin,
Málaga enamora.

Pescaíto frito
como boquerón,
sardinas, jureles,
de todo un montón.

¿Y mi calle Larios?
¿Quién se la llevó?
El aire, la lluvia,
las olas, el sol

Málaga,
linda flor,
yo te digo:
¡BOQUERÓN!



de Clara:

Restaurante marino

Buenos días, ¿qué desean?.
Tenemos conchas marinas,
o también una lubina,
muy muy exquisita.

Buenas tardes, ¿tienen reserva?

Hay caballitos de mar,
que no paran de saltar.
O también unas almejitas
que están muy buenecitas.



La sirenita

Allá en el fondo del mar,
una sirena soñaba con volar,
con tener dos alas para flotar,
y en las nubes poder navegar.
Y conocer a un capitán,
hecho de algas y estrellas de mar.



de Elena:

El jardín de Martín

En el jardín de Martín hay un cojín,
con sus flores y sus macetones.
Él siempre lleva botones de colores:
rojos y marrones.

Martín es feliz
porque tiene un jardín
verde como el perejil.



de Almudena:

Las flores en primavera

Las flores en primavera
iluminan esta escena,
también iluminan mi casa
de fantásticas manzanas.
Lo malo es que las manzanas
me llenan la cara de manchas.
¡Ay la alergia, la alergia, la alergia!



de Ale:

El tornillo Minillo

El tornillo Minillo
es chiquitillo
pero no te creas que por eso no es útil,
se enrosca ,se enrosca
y mata a la mosca.
Y el destornillador
es un trabajador,enroscador.



Los números

Uno
eres chulo,
dos
tengo tos,
tres
principio de mes,
cuatro
me voy un rato,
cinco
doy un brinco,
seis
perdéis
¿qué viene después?
no sé.




de Manu:

Las estaciones

Las estaciones son las edades del tiempo
que en algunas hay un poco de viento.

Una es el verano
que hace mucho calor,
no llueve nada
y vamos a la playa.

Otra es el otoño
que los árboles derraman hojas
para que tú las cojas.

Ahora el invierno,
empieza a llover,
el agua derrama
un lindo ciempiés.

Por último, la primavera
con bonitas flores
se estrena.


La música

La música es la cosa
que pega con rosa.
La música es la cosa
que hace que cosa.

Hay que ensayar
en la orquesta,
hay que trabajar
para poder tocar.

Es el momento
de triunfar,
hay que salir
a vivir.


La playa

La playa es el lugar donde rapear
donde jugar, sortear y hablar
Bajo la pequeña sombrilla
el sol debe de brillar.
El mar está fatal
en la batalla campal.


Rimavera: vídeos



Si yo fuera...



Recitan: Nadia Timonet, Francisco Martínez, Antonio Sepúlveda,Pablo Riquelme, Lucía Morente y Almudena Roldán


- Si yo fuera un animal,
Quisiera ser una hiena
Y reír sin importarme
Ni siquiera el ser tan fea.

-Si yo fuera un animal,
Elijo ser tiburón
Para asustar a mi hermano
En clase de natación.

-Si yo fuera un animal,
Sería un león africano,
Mientras la leona caza,
Yo cuido de mis enanos.

-Si yo fuera un animal,
Sería un oso pequeño
Para dormirme en tus brazos
Durante todo el invierno.

-Pues si tengo que elegir,
Yo sería una cigüeña
Y traería hasta mi casa
¡Una hermanita pequeña!

-Y yo... ¿qué animal sería?
Déjame que me lo piense...
¡Sería un ornitorrinco!
¡Qué animal tan diferente!


(Juan Guinea)



Una mariposa blanca



Recita:María Cortés Parada


Una mariposa blanca,
blanca, reblanca,
se vino a posar
sobre unas flores redondas,
mondas, lirondas,
de mi delantal.

Y al ver que no había,
vía, cabía
ni gota de azahar,
la mariposa blanca,
blanca, reblanca
se volvió a marchar.


(Antonio Gómez Yebra)



Restaurante Alucinante



Recita:Clara Peral Navas

-Restaurante Alucinante, ¿qué quieren desayunar?
Para las brujas tenemos zumo de niña estrujada
con pastel de ojos risueños y cabezas despiojadas
de niños desobedientes que no paran de llorar.

Pasen, pasen, vengan todos
y prueben nuestros manjares,
se acabó el pasar las horas
buscando niños vulgares:
¡Restaurante Alucinante
se los cocina al instante!

-Restaurante Alucinante, ¿Cuántos son para almorzar?
Recomiendo al señor Lobo nuestro guiso de cerdito,
o la lasaña rellena de abuelita y corderito
con dedos de niña buena, ¡Un exquisito manjar!

Pasen, pasen, vengan todos
y prueben nuestros manjares,
se acabó el pasar las horas
buscando niños vulgares:
¡Restaurante Alucinante
se los cocina al instante!

-Restaurante Alucinante, ¿han venido a merendar?
A los ogros aconsejo el batido de Princesa,
o bracitos de bebé en salsa de chocolate.
Y si quieren algo vivo para llevarse al gaznate,
tenemos siete enanitos atrapados por sorpresa.

Pasen, pasen, vengan todos
y prueben nuestros manjares,
se acabó el pasar las horas
buscando niños vulgares:
¡Restaurante Alucinante
se los cocina al instante!

-Restaurante Alucinante, niños, niñas, ¡A cenar!
Podéis salir a la calle, ya no tenéis que esconderos:
Las brujas, lobos y ogros, y demás villanos feos
han caído en nuestra trampa ¡Ya no os van a molestar!


(Juan Guinea)




Mi regalo para mamá



Recita:Carmen Ariza Buforn


Le regalo a mi mamá
una sonrisa de plata
que es la que alumbra mi cara
cuando de noche me tapa.

Le regalo a mi mamá
una caperuza roja
por contarme tantas veces
el cuento que se me antoja.

Le regalo a mi mamá
una armadura amarilla
que la proteja del monstruo
que espanta en mis pesadillas.

Le regalo a mi mamá
una colonia fresquita
por no soltarme la mano
cuando me duele la tripa.

Le regalo a mi mamá
el lenguaje de los duendes
por entender lo que digo
cuando nadie más lo entiende.

Le regalo a mi mamá
una chistera de mago
en la que quepan mis besos
envueltos para regalo.


(Juan Guinea)




Un vals en el parque



Recita:Ana Belén Gálvez Domínguez

Hoy es domingo de Pipiripingo.
Sale el gallo con corbata,
sale el sol a pasear,
y la banda toca un vals,
este vals, en la glorieta:

Un, dos dos,
un, dos dos,
¡Qué bien resopla el trombón!

Un, dos dos,
un, dos dos,
la Señora Avestruz
hoy se ha vestido de tul.

Un, dos dos,
un, dos dos,
todos quieren bailar,
paso adelante y dos atrás.

Un, dos, tres,
un, dos, tres,
¡Ay Señor Ciempiés,
no me pise más los pies!


(Ayes Tortosa)




La mona Jacinta



Recitan: Ana Gómez Sierra y Marta Castillo Rueda


La mona Jacinta
se ha puesto una cinta.
Se peina, se peina,
y quiere ser reina.
¡Ay no te rías
de sus monerías!
Mas la pobre mona
no tiene corona.
Tiene una galera
con hojas de higuera.
Un loro bandido
le vende un vestido,
un manto de pluma
y un collar de espuma.

Al verse en la fuente
dice alegremente:
-¡Qué mona preciosa,
parece una rosa!

Levanta un castillo
de un solo ladrillo:
rodeado de flores
y sapos cantores.
La mona cocina
con leche y harina,
prepara la sopa
y tiende la ropa.
Su marido mono
se sienta en el trono.
Sus hijas monitas
en cuatro sillitas.
¡Ay, no te rías
de sus monerías!


(María Elena Walsh)




Mi dragón



Recita:Adrián Soto Medina

Tengo un dragón escondido
debajo de mi almohada
con el que juego de noche,
acurrucado en la cama.

Es un dragón chiquitito,
apenas mide una cuarta,
pero tiene unos colmillos
afilados como espadas.

Mira con sus grandes ojos,
encendidos como el fuego,
y su larga cola llega
desde la cama hasta el suelo.

Cuando mi dragón sea grande
yo le abriré la ventana,
para que pueda volar
y llevarme a sus espaldas.


(Juan Guinea Díaz)



El lobito bueno



Recita:Lucía Díaz Pérez

Érase una vez
un lobito bueno
al que maltrataban
todos los corderos.
Y había también
un príncipe malo,
una bruja hermosa
y un pirata honrado.
Todas estas cosas
había una vez.
Cuando yo soñaba
un mundo al revés.


(José Agustín Goytisolo)




La lechuga resfriada



Recita:
José Moreno Cortés


Yo no sé qué le pasa a mi lechuga.
Desde ayer que estornuda y estornuda.
Seguro se ha enfermado
y eso le habrá pasado
por andar por ahí siempre desnuda.


(Liliana Cinetto)


lunes, 25 de abril de 2011

Poema de preposiciones

Se trata de escribir un poema en el que la primera palabra de cada verso sea una preposición.


el de Marta

A la arenosa playa voy

ANTE el mar frío juego

BAJO las olas grandes sumerjo

CON el barco pequeño navego

CONTRA la fuerte corriente salto

DE mi toalla rosa levanto

DESDE el mar azul veo

EN mis ojos marrones leo

ENTRE un fino libro roto

HASTA la blanca orilla ando

HACIA el sol caluroso sueño

PARA las nubes blancas bailo

POR el mar hondo nado

SEGÚN tu sonrisa bonita canto

SIN las huellas morenas pierdo

SOBRE tus labios rojos muero

TRAS una botella transparente bebo

DURANTE la noche larga desvelo

MEDIANTE el día eterno duermo.



el de Nadia

A la luna llena canto.

ANTE sus ojos brillantes miro.

BAJO la lluvia fuerte sonrío.

CON tu canción alegre bailo.

CONTRA el amor duro compito.

DE tu corazón grande siento.

DESDE el día lluvioso veo.

EN mis ojos brillantes observo.

ENTRE los sueños largos duermo.

HASTA al perro blanco quiero.

HACIA la marea azul mira.

PARA el sueño oscuro olvidar.

POR el daño claro siento.

SEGÚN tu voz alta escucho.

SIN el dolor fuerte contemplo.

SOBRE el sol cálido juego.

TRAS la luz brillante persigo.

DURANTE el minuto corto sonrío.

MEDIANTE tu corazón grande suspiro.


el de Carmen

A tu hermoso rostro miro

ANTE tu gran sonrisa suspiro

BAJO tu corazón palpitante pienso

CON tus ojos azules me reflejo

CONTRA
la brisa fresca me doy

DE verdadero amor que siento

DESDE
mi ardiente corazón te amo

EN tu cómodo regazo estoy

ENTRE tus suaves brazos posarme

HASTA la dicha hora quedarme

HACIA el amor verdadero guiarme

PARA el azul cielo tocar

POR la vida misma pensar

SEGÚN el mar sereno amar

SIN el continuo miedo a querer

SOBRE un caballo negro cabalgar

TRAS el corazón injusto amo

DURANTE el rápido tiempo que pasa

MEDIANTE
la corta vida quererte.



el de Marina

A la bonita hora de dormir

ANTE la preciosa luna me acuesto

BAJO las brillantes estrellas sueño,

CON los ángeles rubios juego.

CONTRA fantasmas impertinentes lucho,

DE sombras negras me defiendo

DESDE la cama blandita me siento,

EN un barco enorme estoy,

ENTRE las montañas nublosas voy,

HASTA la cima nevada subo,

HACIA el tierno arcoiris me dirijo

PARA en sus preciosos colores descansar,

POR el largo tiempo de la noche,

SEGÚN el fuerte cansancio que tenga,

SIN el menor esfuerzo me dormiré.

SOBRE la suave almohada me apoyo,

TRAS los adorables peluches me escondo,

DURANTE
este tranquilo rato disfruto,

MEDIANTE
el recuperador descanso duermo.

sábado, 23 de abril de 2011

El zorro y el león

Autora: Carmen Ariza

Érase una vez un león llamado Leo que estaba durmiendo a la sombra de un gran árbol.Estaba sumergido en un sueño taaaaan profundo que no se enteraba de lo que pasaba a su alrededor.
Tras un rato de sueño pasó por allí un astuto zorro llamado Bob. Al pasar con cautela junto a la felina bestia le pisó la cola sin querer,entonces el león se levantó de un salto y atrapó a el zorro entre sus enormes zarpas a la vez que decía:

-¡¡¡Tú!!! ¿Cómo osas despertarme ? ¿A mi, el rey de la jungla?
-Perdone majestad...-dijo el zorro.
-Perdone majestad,bla bla bla...-dijo burlativo Leo - Aunque esté a dieta te comeré.
-Bueno, podemos llegar a un trato...-dijo el zorro pensativo.
-¿Qué tipo de trato?-respondió el león.
-Pues mira yo te traigo 10 zorros como yo,tú te los comes... y me dejas ir-dijo el astuto zorro.
-Bueno vale... pero tiene que ser antes del alba -respondió el león glorioso.
-Pues entonces trato hecho.
-Vale-le dijo Leo a Bob.
Entonces el astuto zorro se fue de allí corriendo a su casa-madriguera y se echó a dormir sin importarle el trato del león.

Al dia siguiente antes del alba Leo estaba esperando los diez zorros. Pasó una hora y nada, dos horas y tampoco, y así hasta que el león no podia más después de tantas horas y se fue a buscar al zorro. Buscó por toda la selva y el zorro no aparecía.
Pero el zorro le tenía guardada una ``sorpresita´´. El no muy listo león pasó al lado de un árbol de donde salieron 10 ``zorros´´. Cuando el león quiso comerse a los 10 zorros,de esa supuesta piel de zorros salieron 10 tigres y lucharon contra el leon (ganaron naturalmente).

Y desde entonces el leon se hizo vegetariano.

sábado, 16 de abril de 2011

Dibujos de Semana Santa

Estos son los dibujos de semana santa que hicieron algunas alumnas de la clase para la exposición del colegio.
Falta el de María porque falló el escaneo. Lo pondré a la vuelta.


de Almudena


de Carmen


de Clara


de Lucía Díaz


de María


de Marina



Y el ganador

de Úrsula


sábado, 23 de octubre de 2010

Susana la llorona

Autora: Carmen Ariza

Érase una vez no se cual una niña llamada Susana (la llorona que viene a ser lo mismo).

Ella quería una muñeca muy, muy cara y sus padres no se la querían comprar entonces la niña se puso a llorar y a llorar. Al día siguiente se despertó llorando. Al cabo de unas horas de llanto los padres, desesperados, la llevaron al médico. El doctor la examinó de pies a cabeza hasta que dijo:
-Mmmm…es muy raro pero creo que tiene…buá, buaá.- empezó a llorar el médico.
-¿Pero qué le ocurre?- se preguntaban sus padres.

Al cabo de unos días de llanto sus padres fueron a una juguetería y se gastaron todo el dinero que llevaban y le dieron los juguetes a la niña pero no funcionó. A la semana sus padres hartos de tanto llanto tuvieron una gran idea , comprarle la muñeca que quería. Fueron a la tienda y le compraron la muñeca se la dieron y de su cara de llanto salió una alegre sonrisa.

Colorín colorado este llanto se ha acabado.