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miércoles, 7 de noviembre de 2012

El plan de los vampiros

Autor: Daniel Rodríguez Codes

Era una noche fría y tormentosa. Caían rayos de todos los tamaños que hacían temblar las paredes del castillo del Conde Trutosky, el vampiro más temido del mundo de los monstruos. Trutosky era muy alto y delgado, con pelo negro y brillante, ojos enrojecidos y unos grandes y afilados colmillos chupasangre.

Era tan temido que nadie se atrevía a pasar a menos de un kilómetro de distancia de su castillo. Existían unas leyendas horribles y espantosas acerca de él.. Una de ellas contaba que el Conde vio a un pequeño zombi pisando su jardín, le mordió en el cuello y ahora cuelga del árbol más alto del mundo de los monstruos, llamado Prinbucoland.
Aquella noche alguien llamó a su puerta. El Conde le abrió, extrañado. Era su primo, el Conde Drácula, que había ido a visitarle para proponerle un maléfico plan. Drácula dijo:
-Primo, he pensado que con nuestros poderes, podemos hipnotizar a todos los monstruos para que nos obedezcan y así nos ayuden a dominar todo el mundo.
-Me parece una magnífica idea –respondió Trutosky- Así podremos ir a meterle miedo a todos los niños y chuparles la sangre.

Así lo hicieron, hipnotizaron a Frankenstein, la niña del exorcista, el Hombre Lobo, la Momia, Fredy Krueger y muchos más. Sólo uno se resistió y no pudo ser hipnotizado porque era ciego y no podía ver la mirada de los vampiros. Era un cíclope al que Ulises le quemó su único ojo. Como el cíclope le tenía manía a los vampiros, decidió salvar al planeta. Le informó a los humanos de lo que iba a pasar y estos le dijeron que los vampiros temen a los ajos, así que se apoderó de todos los ajos que pudo y los echó por la chimenea del castillo de Trutosky y Drácula. Los vampiros se murieron y el Cíclope despertó a todos los monstruos, que mataron al resto de vampiros que existían.

Así que si tus padres te dicen que como no te duermas vendrá un vampiro a comerte, dile que eso es mentira, porque a los vampiros los mató un cíclope.

lunes, 1 de octubre de 2012

Una mágica flor

Autor: Daniel Rodríguez Codes

Érase una vez, en un país lejano, un Rey muy rico que tenía tres hijos: el mayor se llamaba Arturo, el mediano Felipe y el menor Nicolás.

Un buen día, el rey se encontraba mal y el médico real le dijo que su única cura era una flor llamada Falandrina, y que sólo hay una en todo el mundo; el Rey se lo contó a sus tres hijos y añadió que el que encontrara la flor heredaría la corona.
Los tres hijos se pusieron manos a la obra y fueron con sus grandes caballos a buscar la flor. Se pasaron toda una semana igual, galopando entre la niebla del bosque día y noche, hasta que de pronto, Arturo oyó una vocecita allá a lo lejos. No veía nada y siguió caminado, la volvió a oír hasta tres veces; cada vez se asustaba más, a la cuarta apareció de un matorral una anciana que le dijo:
- Oye, te he estado llamando y no me has hecho ni caso, estoy perdida ; si me llevas en tu caballo hasta mi casa te concederé un deseo.
Arturo le contestó:
-¡Deja de decir tonterías, anda apártate de mi camino que tengo mucha prisa!
Y se fue. Días después Felipe también se encontró a la anciana, que de nuevo dijo que si le podía llevar en su caballo hasta su casa y le concedería un deseo; Felipe le contestó que lo que estaba diciendo eran chorradas y se largó. Al día siguiente pasó lo mismo con Nicolás, este le dijo que no creía en lo del deseo, pero que sin ningún problema la llevaría hasta su casa.
Al llegar a la casa de la anciana, Nicolás vio que estaba lleno de pócimas, de artilugios de brujerías, de recetas para hacer potingues y un gran caldero en medio.
La anciana le dijo que era una bruja y que cuál era su deseo. Nicolás se vio sorprendido y le dijo que quería una flor llamada Falandrina, para curar a su padre, el Rey.
Nicolás fue el primero de los hermanos al llegar al palacio de su padre, le dio la flor, nada más que la flor rozó las manos, el padre se curó.
Al año siguiente le coronaron rey del país, se casó con una reina muy guapa y vivió feliz para siempre sin saber nada más de sus hermanos.